Vistas: 301

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

la gera espiritual es la mejor gerra y la unica q deberia exsistir

la guerra espiritual es un lugar y modo donde no se utilizan cañones, pero los hay.

 

la biblia habla de esta guerra espiritual pero nadie la entiende. ningun cristiano. pues he leido muchos comentarioe de esto en muchos foros y nadie da en el blanco. y es so que está escrito en la Biblia.

 

El guerrear cristiano. Aunque el cristiano no guerrea de una manera física contra sangre y carne (Ef 6:12), sí participa en una guerra, una lucha espiritual. El apóstol Pablo explica la guerra que se produce dentro del cristiano entre “la ley del pecado” y “la ley de Dios”, o ‘la ley de la mente’ (la mente cristiana que está en armonía con Dios). (Ro 7:15-25.)
Debido a que esta guerra es muy intensa, el cristiano tiene que esforzarse muchísimo para salir victorioso. Sin embargo, puede confiar en que logrará la victoria gracias a la bondad inmerecida de Dios mediante Cristo y a la ayuda del espíritu de Dios. (Ro 8:35-39.) Jesús dijo en cuanto a esta lucha: “Esfuércense vigorosamente por entrar por la puerta angosta” (Lu 13:24), y el apóstol Pedro aconsejó: “Sigan absteniéndose de los deseos carnales, los cuales son los mismísimos que llevan a cabo un conflicto [o: “están prestando servicio militar” (stra‧téu‧on‧tai)] en contra del alma”. (1Pe 2:11, Int; compárese con Snt 4:1, 2.)
Contra espíritus inicuos. Además de guerrear contra la ley del pecado, el cristiano tiene una pelea contra los demonios, quienes se aprovechan de las tendencias de la carne a fin de tentar al cristiano para que peque. (Ef 6:12.) En esta lucha los demonios también inducen a los que están bajo su influencia para que tienten o se opongan y persigan a los cristianos en un esfuerzo por quebrantar su integridad a Dios. (1Co 7:5; 2Co 2:11; 12:7; compárese con Lu 4:1-13.)
Contra enseñanzas falsas. El apóstol Pablo también habló de una guerra que tanto él como sus compañeros estaban librando al desempeñar su comisión como personas nombradas para cuidar de la congregación cristiana. (2Co 10:3.) La congregación de Corinto había sufrido la mala influencia de hombres altivos a quienes Pablo llamó “apóstoles falsos”, que causaban divisiones y sectas en la congregación porque atribuían indebida importancia a personas. (2Co 11:13-15.) En realidad, se convirtieron en seguidores de hombres, tales como Apolos, Pablo y Cefas. (1Co 1:11, 12.) Los miembros de la congregación se volvieron carnales, perdiendo el punto de vista espiritual de que estos hombres tan solo representaban a Cristo y que unidamente servían para el mismo propósito. (1Co 3:1-9.) Veían a sus hermanos en la congregación ‘según lo que eran en la carne’, es decir, de acuerdo con su apariencia, habilidades innatas, personalidades, etc., en vez de verlos como hombres espirituales. No percibían que el espíritu de Dios estaba actuando en la congregación y que lo que lograban hombres como Pablo, Pedro y Apolos era gracias al espíritu de Dios y para Su gloria.
Por lo tanto, Pablo se sintió impelido a escribirles: “En verdad ruego que, estando presente, no use del denuedo con aquella confianza con que estoy contando tomar medidas denodadas contra algunos que nos valoran como si anduviéramos según lo que somos en la carne. Porque aunque andamos en la carne, no guerreamos según lo que somos en la carne. Porque las armas de nuestro guerrear no son carnales, sino poderosas por Dios para derrumbar cosas fuertemente atrincheradas. Porque estamos derrumbando razonamientos y toda cosa encumbrada que se levanta contra el conocimiento de Dios; y ponemos bajo cautiverio todo pensamiento para hacerlo obediente al Cristo”. (2Co 10:2-5.)
Pablo escribió a Timoteo, a quien había dejado en Éfeso para cuidar de la congregación: “Este mandato te encargo, hijo, Timoteo, de acuerdo con las predicciones que condujeron directamente a ti, que por estas sigas guerreando el guerrear excelente; manteniendo la fe y una buena conciencia”. (1Ti 1:18, 19.) Timoteo no solo tenía que enfrentarse con la carne pecaminosa y la oposición de los enemigos de la verdad, sino que también tenía que luchar contra la infiltración de falsas doctrinas y contra los que querían corromper la congregación. (1Ti 1:3-7; 4:6, 11-16.) Esta acción protegería a la congregación de la apostasía que Pablo sabía que surgiría una vez que los apóstoles desaparecieran. (2Ti 4:3-5.) Por consiguiente, Timoteo se iba a enfrentar a una verdadera lucha.
Pablo pudo decirle a Timoteo: “He peleado la excelente pelea, he corrido la carrera hasta terminarla, he observado la fe”. (2Ti 4:7.) Pablo había mantenido su fidelidad a Jehová y Jesucristo demostrando una conducta correcta y desempeñado bien su servicio frente a la oposición, el sufrimiento y la persecución. (2Co 11:23-28.) Además, había cumplido con la responsabilidad que su puesto como apóstol del Señor Jesucristo conllevaba, luchando por mantener a la congregación cristiana limpia y sin mancha, como una virgen casta, y como “columna y apoyo de la verdad”. (1Ti 3:15; 1Co 4:1, 2; 2Co 11:2, 29; compárese con 2Ti 2:3, 4.)
La ayuda material de Dios al cristiano. Con relación a la lucha del cristiano, Dios ve a su siervo como un soldado que le pertenece, por lo que le provee las cosas materiales necesarias. El apóstol razona sobre la autoridad de alguien que sirve como ministro de otros: “¿Quién es el que jamás sirve de soldado a sus propias expensas?”. (1Co 9:7.)

“Pelea la excelente pelea de la fe”
¿SE IMAGINA que un soldado se disguste porque en plena guerra le ordenen que vuelva a casa y pase algún tiempo con su esposa e hijos?
Un soldado del ejército del rey David de Israel recibió una orden como esa. El propio rey llamó a Urías el hitita y le dijo que fuera a su casa; sin embargo, él se negó. Cuando se le preguntó por su reacción poco habitual, Urías repuso que el arca del pacto —que simbolizaba la presencia de Dios— y el ejército israelita estaban en el campo de batalla. “Y yo... ¿entraré en mi propia casa a comer y beber y acostarme con mi esposa?”, respondió Urías. Para él, aquello era inconcebible en un momento tan crucial (2 Samuel 11:8-11).
El comportamiento de Urías plantea cuestiones importantes, pues también nosotros vivimos en tiempos de guerra. Se está librando una guerra sin precedentes, de tal importancia que hace palidecer a las dos conflagraciones mundiales, y nosotros estamos implicados en ella. El riesgo es alto, y el enemigo, temible. No se disparan tiros ni se lanzan bombas, pero la estrategia militar no es menos minuciosa.
Antes de tomar las armas, debemos saber si es lícito hacerlo y cuál es el motivo de la lucha. ¿Vale la pena el sacrificio? El motivo de esta singular contienda queda manifiesto en la carta del apóstol Pablo a Timoteo: “Pelea la excelente pelea de la fe”. Así es, en esta guerra no hay que defender una fortaleza, sino “la fe”, o sea, el conjunto de verdades cristianas reveladas en la Biblia. Por lo tanto, debemos profesar sin reservas “la fe” por la cual contendemos a fin de salir airosos (1 Timoteo 6:12).
Un guerrero precavido se esfuerza por estudiar a su contrario. En la lucha que nos concierne, el enemigo es un consumado estratega, dotado de recursos y armamento enormes. Además, es despiadado, feroz y carente de escrúpulos. Se trata del Diablo (1 Pedro 5:8). Las armas físicas, la astucia y las artimañas humanas no sirven de nada ante este adversario sobrehumano (2 Corintios 10:4). ¿Qué podemos utilizar, pues, para defendernos?
El arma principal es “la espada del espíritu, es decir, la palabra de Dios” (Efesios 6:17). El apóstol Pablo explica así su efectividad: “La palabra de Dios es viva, y ejerce poder, y es más aguda que toda espada de dos filos, y penetra hasta dividir entre alma y espíritu, y entre coyunturas y su tuétano, y puede discernir pensamientos e intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). Manejar un arma tan afilada y precisa, capaz de penetrar hasta los pensamientos y motivos de una persona, requiere de seguro mucha pericia y delicadeza.
Es obvio que no sirve de nada que un ejército posea armas de última generación si sus soldados no saben usarlas bien. De igual modo, necesitamos que alguien nos instruya para utilizar la espada con maestría. Afortunadamente, contamos con los mejores instructores. Jesús llamó a estos avezados guerreros “el esclavo fiel y discreto”, a quienes encomendó la tarea de suministrar al debido tiempo alimento espiritual, o instrucciones, a sus seguidores (Mateo 24:45). Para reconocer a este esclavo colectivo no hay más que observar el empeño que pone en educarnos y prevenirnos de las tácticas enemigas. Sin duda, se trata de los hermanos ungidos de la congregación cristiana de los testigos de Jehová (Revelación [Apocalipsis] 14:1).
Este esclavo ha hecho más que instruir: ha manifestado el espíritu del apóstol Pablo, quien escribió lo siguiente a la congregación de Tesalónica: “Nos hicimos amables en medio de ustedes, como cuando una madre que cría acaricia a sus propios hijos. Así, teniéndoles tierno cariño, nos fue de mucho agrado impartirles, no solo las buenas nuevas de Dios, sino también nuestras propias almas, porque ustedes llegaron a sernos amados” (1 Tesalonicenses 2:7, 8). Ahora le corresponde a cada soldado cristiano poner en práctica la amorosa instrucción que recibe.
La armadura completa
Para nuestra protección contamos con una armadura simbólica, cuyas piezas se describen en Efesios 6:13-18. El soldado precavido no se arriesga a pelear si su armadura está en mal estado o carece de una pieza.
Aunque el cristiano precisa toda la armadura para protegerse, un elemento imprescindible es el escudo grande de la fe. Por eso, Pablo escribió: “Sobre todo, tomen el escudo grande de la fe, con el cual podrán apagar todos los proyectiles encendidos del inicuo” (Efesios 6:16).
El escudo grande, que a veces cubría todo el cuerpo, representa la fe. Es preciso confiar plenamente en la dirección de Jehová y no albergar dudas sobre el cumplimiento de sus promesas. Deberíamos verlas como si ya se hubiesen hecho realidad. No dudemos ni por un solo instante de la inminente destrucción del mundo de Satanás, de la transformación de la Tierra en un paraíso y de la restitución de los siervos leales de Dios a la perfección (Isaías 33:24; 35:1, 2; Revelación 19:17-21).
En la singular pelea actual se necesita, además, un amigo. En época de guerra suele crearse un clima de camaradería entre los soldados a medida que se animan y se protegen entre sí, a veces hasta salvándose la vida. Aunque los compañeros son valiosos, para sobrevivir a esta guerra necesitamos sobre todo la amistad de Jehová; de ahí que Pablo concluya la lista de elementos que componen la armadura con estas palabras: “Mientras que, con toda forma de oración y ruego, se ocupan en orar en toda ocasión en espíritu” (Efesios 6:18).
Nos gusta estar con un buen amigo y, por ello, procuramos su compañía. Cuando oramos regularmente, Jehová llega a ser un amigo real y confiable. El discípulo Santiago nos exhorta: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes” (Santiago 4:8).
Tácticas enemigas
A veces lidiar con este mundo es comparable a caminar por un campo minado. Los ataques nos sobrevienen por doquier, tratando de tomarnos desprevenidos. No obstante, estemos tranquilos, pues Jehová nos brinda la protección necesaria (1 Corintios 10:13).
El enemigo tal vez ataque las verdades bíblicas fundamentales de la fe. Los apóstatas emplean palabras suaves, melosas y torcidas en sus razonamientos para tratar de derrotarnos, no para procurar nuestro bienestar. Proverbios 11:9 dice: “Por su boca el que es apóstata arruina a su semejante, pero por conocimiento son librados los justos”.
Sería un error pensar que tenemos que escuchar a los apóstatas o leer sus escritos para refutar sus argumentos. Como la gangrena, sus torcidas y venenosas ideas pueden ocasionarnos daño espiritual y contaminar nuestra fe (2 Timoteo 2:16, 17). Imitemos, por el contrario, la postura de Dios frente a ellos. Job dijo: “Ante [Jehová] no entrará ningún apóstata” (Job 13:16).
Es posible que el enemigo pruebe otra táctica que le ha dado bastante éxito. Si mediante una treta se hiciera que un ejército en formación rompiera filas para entregarse a conducta inmoral y licenciosa, se ocasionaría una desbandada.
Un señuelo eficaz en este sentido es el entretenimiento del mundo, como las películas y los programas de televisión inmorales y la música desenfrenada. Hay quienes dicen que pueden ver escenas indecentes o leer literatura erótica sin que les haga daño. Pero cierta persona que solía ver películas pornográficas admitió con franqueza: “Uno nunca olvida tales escenas, y cuanto más piensa en ellas, más desea hacer lo que ha visto. La película le hace creer que se está perdiendo algo”. ¿Vale la pena correr el riesgo de salir herido en un ataque sutil como este?
Otro proyectil del arsenal enemigo es el lazo del materialismo. La amenaza está camuflada, pues todos tenemos necesidades materiales, como la de un hogar, alimento y ropa; y tampoco es malo disfrutar de cosas bonitas. El peligro estriba en nuestro punto de vista sobre los bienes materiales, ya que pudiéramos anteponerlos a los asuntos espirituales y hacernos amantes del dinero. Por lo tanto, debemos recordar que las riquezas materiales son fugaces, mientras que las espirituales son eternas (Mateo 6:19, 20).
Si el ejército está desmoralizado, las probabilidades de victoria disminuyen. “¿Te has mostrado desanimado en el día de la angustia? Tu poder será escaso.” (Proverbios 24:10.) El desánimo es un arma que Satanás ha utilizado muy bien. Para combatirlo conviene llevar “como yelmo la esperanza de la salvación” (1 Tesalonicenses 5:8). Esforcémonos para que nuestra esperanza sea tan firme como la de Abrahán, quien no dudó en obedecer cuando se le pidió que sacrificara a su único hijo, Isaac. Abrahán confiaba en que Dios cumpliría la promesa de bendecir a todas las naciones mediante su descendencia y en que resucitaría a Isaac, si era preciso, a fin de materializarla (Hebreos 11:17-19).
No bajemos la guardia
Algunos hermanos que han luchado con valor por mucho tiempo tal vez se sientan cansados, lo que les hace bajar la guardia. El ejemplo de Urías, mencionado en la introducción, puede ayudarnos a todos a no perder la debida perspectiva. Muchos guerreros cristianos padecen privaciones, están expuestos a peligros o pasan frío y hambre. Como Urías, no queremos pensar en las comodidades que podríamos tener ahora o ceder al deseo de llevar una vida fácil. Deseamos permanecer junto con el ejército internacional de soldados leales de Jehová y seguir oponiendo resistencia hasta que se nos concedan las maravillosas bendiciones que nos aguardan (Hebreos 10:32-34).
Sería peligroso bajar la guardia, pensando quizás que el último ataque todavía queda en el futuro distante. El ejemplo del rey David subraya tal peligro. Por alguna razón él no estaba con su ejército, lo que propició que cayera en un pecado grave que le causó angustia y sufrimiento para el resto de su vida (2 Samuel 12:10-14).
¿Vale la pena emprender esta pelea, enfrentarse al ardor de la batalla, soportar burlas y renunciar a los placeres cuestionables? Quienes libran con éxito esta guerra concuerdan en que lo que ofrece el mundo parece atractivo, como el oropel, pero al examinarlo más de cerca se nota su poco valor (Filipenses 3:8). Además, con frecuencia tales placeres acaban causando dolor y desilusión.
El cristiano que participa en la lucha espiritual disfruta de estrecho compañerismo con amigos verdaderos, además de una conciencia limpia y una esperanza maravillosa. Los ungidos anhelan la vida inmortal con Jesucristo en los cielos (1 Corintios 15:54). Por otra parte, la mayoría de los cristianos tienen la esperanza de vivir para siempre en perfección en el Paraíso terrestre. Sin duda alguna, tales recompensas bien valen el sacrificio. Y a diferencia de las guerras del mundo, el resultado de la batalla está garantizado con tal de que permanezcamos fieles (Hebreos 11:1). El inevitable fin de este sistema de cosas dominado por Satanás será la destrucción completa (2 Pedro 3:10).
A lo largo de la pelea, recordemos las palabras de Jesús: “¡Cobren ánimo!, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). Él venció manteniéndose en guardia y siendo íntegro ante las pruebas. Nosotros podemos hacer lo mismo.

La guerra espiritual. (a los cristianos lectores le suplico que primero lean todo antes de rebatirme porque pudieran tomar criterios opuestos que traigo para llamar a reflexión, y rebatirme con lo mismo)

En un principio pensé que solo se refería a un único aspecto; pero con las discusiones que tuvimos salta a la vista que esta guerra se desarrolla en más de un aspecto.

 

Se también que fácilmente no llegaremos a una conclusión, pero sin duda la tendremos y habremos comprendido más las cosas espirituales.

 

Por otro lado, lo que hoy y mañana haremos lo comparo con el gran dilema que San Pablo solucionó. No solo exponiendo los textos de la Biblia, sino sacando ejemplos de su propia vivencia en asuntos de religiosidad.

 

Quiero hacer diferencia entre lo que es guerra en las tentaciones y entre lo que es guerra espiritual. No es lo mismo.

 

La mayoría de las tentaciones, lo son por la propia concupiscencia del cristiano. Con lo que la guerra no es guerra, sino una auto-guerra.  Es decir que uno mismo se hace la propia guerra. Por lo que no tiene sentido de llamarlo guerra.

 

Es decir que las tentaciones generadas por las concupiscencias no son guerras.  Por ejemplo si yo habiendo sido ladrón, hoy soy cristiano, obvio resulta que mi concupiscencia es robo.  No significa que todo cristiano tenga la concupiscencia de robo; no es así. Sino que una mujer que habiendo sido borracha, hoy es cristiana, su concupiscencia será de borrachería. Así todo cristiano tiene concupiscencias que finalmente de acuerdo al crecimiento espiritual en Cristo, desaparecen.

 

Y como es de mi particular interés que hablemos con ejemplos, entonces doy dos ejemplos en uno.

Tanto como el que fue ladrón como la mujer borracha, están sentados frente a una mesa grande en habitaciones separadas. Sobre la mesa hay licores desde los más corrientes hasta el vino más fino junto a un cofre destapado donde se divisa la punta de varios cheques y muchas monedas de oro valiosas por su antigüedad. Ambos reciben la noticia, que tendrán que esperar entre dos a cuatro horas y si quieren pueden leer el New Times mientras pasa el tiempo.   Tanto como el cristiano y la cristiana observan sus alrededores. Y ven lo que más destaca, y ambos tienen sus propias apreciaciones, por supuesto, nada semejantes. Y la que fue borracha mira el dinero y todas las riquezas y ni se interesa por el cofre ni por el contenido.

Pero al mirar los distintos licores, allí ella misma se  seduce, no que las botellas tengan el poder de seducción sino es cuando el subconsciente maquina toda clase de justificaciones, por satisfacer su acostumbrado cuerpo del hombre viejo. Si ella recapacita y dice que siendo ahora cristiana, no se merece estos lujos de hombre pasado, entonces no peca; mas a las justificaciones que rondan su cabeza asiente ella, da a luz el pecado. Pero aun todavía no ha muerto. Y está circunscrito dentro de los ejemplos de Cristo cuando dijo: quien mira a mujer para codiciarla ya pecó. Y es el mismo suceso por el que ella peca. La muerte le llega justo el momento de poner en práctica su pretensión.

Ahora:

¿Puede alguno de aquí señalar que esto es guerra espiritual?

Pero todavía no responda hasta que veamos qué pasó con el varón: entonces el que fue ladrón mira la cerveza ni le interesa, sin embargo para la dama fue motivo de seducción. Y al mirar el dinero y las joyas maquina que pudiera comprar la bicicleta a su hija y las medicinas para su esposa, ya que los hermanos solo le apoyan en oración (esta parte es caso verídico, dado que habiendo acudido por ayuda económica, algunos levantaron la mano pero ellos después le dijeron personalmente que le apoyarían con oración) al igual que la dama, su subconsciente trabaja en todo, y hasta sabe que tomándolo nadie se daría cuenta quien fue que agarró. Así pues es bombardeado con su propia concupiscencia que si a todas NO las admite, él nunca pecó. Pero de admitir sus propias maquinaciones estaría pecando. Y haciendo efectivo su pretensión, ahora estaría muriendo.

 

La única guerra que digamos que lucha es con su propia concupiscencia. De la cual el demonio ni siquiera está como toda una potestad que hace la guerra.

 

Por otro lado que el demonio prepare y tienda la cama para que la concupiscencia tenga lugar, en qué manera las narices huelen que es guerra. Preparar el terreno no significa guerra.

 

Ahora me tocó hablar de mi propia experiencia. Pero esto será en el próximo.

 

Entonces en el próximo envío contaré de mi propia experiencia de cómo el demonio prepara las cosas para que los cristianos, siempre estén cayendo.

 

Hasta aquí si alguien tiene que hacer alguna observación que lo haga. Y no solo lo haga sino que sea capaz de defender su doctrina; y no como algunos que solo reclaman que lo entiendan. Son personas que buscan que le entiendan pero cero por ciento de demostrar su doctrina en la Biblia.

 

Ahora si quiere alguien hacer prevalecer su doctrina que no repita lo mismo una y otra vez, sino que recurra a otros instrumentos de demostración, como son ejemplos y demostraciones contextuales en la Biblia.

 

A cualquiera que quiera oponerse lo escucho.

 

 

Siendo que nadie responde, ni hay quien se oponga, supongo que admiten que la doctrina es Bíblica. Pero si la doctrina fuera más de cultura humana (que importa las palabras de la Biblia) supongo que yo ya hubiera recibido muchos elogios. Con lo que se auto-testifican que sus doctrinas son malas. Asombrosamente hay una  razón de ser. Es cuando dijo Cristo: “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo” así pues el mundo reconoce lo suyo como que son doctrinas de propiedad registrada, y reconociéndolos las alaba; pero si se tratara de solo sana doctrina bíblica, como no lo reconocen como suya entonces callan y enmudecen. Así pues precisamente nos testifica cuánto aprecio hay en lo suyo dado que el mundo siempre ama lo que le pertenece. Es decir, no es para nada necesario exclamar vamos vecino, que me agrada tu mundo, sino basta señalar diciendo que su casa es bonita y ya están en familia. Entonces reconociendo lo suyo, apóyense y que viva el compañerismo de falsa cultura espiritual cristiana. Mas estas cosas sin valor me tiene sin cuidado. Pues cualquiera que esté de parte de la justicia con solo la palabra de la Biblia, así sea uno solo o una sola. Me llena de entera satisfacción. No hay nada que me consuele tanto; sino saber que por lo menos aquí, hay uno que esta departe de la Biblia en el Nuevo Testamento. Y qué agradable es enterarse. Solo me interesan los hijos de mi Dios, destinados y escogidos para estos tiempos y este es mi afán de todos los días.

 

Sé que a algunos no les gustó mi introducción; pero lo digo para que de alguna u otra forma los cristianos tengamos que practicar la justicia en todo sentido y en cualquier llano, y no vale molestarse por las palabras que nos dice; pero si defender ardientemente la biblia, (mandato bíblico) porque las palabras de quien no recoge conmigo desparrama, es eminentemente doctrina. La cual el desarrollo de esta ya lo expliqué líneas más arriba. Por eso todo cristiano debe ser muy celoso con las doctrinas bíblicas, sin tomar en cuenta o importarle los disparates o fechorías que digan de él o ella. Los cristianos que tomen nota de estas cosas, ciertamente serán alabados y puestos en sitios jerárquicos altos, en el final de los tiempos. Creo que hasta aquí ya está claro. No defendamos razones de amistad, ni compremos privilegios terrenales denominacionales, que si poseemos ambas cosas, entonces no posterguemos la sana doctrina, para respaldar y apoyar la insana teoría religiosa mal trecha de aparente religiosidad bíblica. Las cuales abundan y las he demostrado aquí mismo. Yo soy cristiano y amo a Dios y defiendo toda doctrina basada y argumentada en solo la Biblia. Olvidando ciertamente los calificativos e improperios contra mí, los que ni me llegan y ni me duelen; más bien me indigno fuertemente contra doctrinas que no están bien sustentadas en la Biblia. Si, jamás permitiré a alguno que hable mal de la Palabra. Eso nunca. Pues, de mi que digan lo que quieran, pero no de la doctrina del Nuevo Testamento de mi Dios, ni de la doctrina del Pacto Antiguo. Siempre me he desarrollado en este contexto y lo seguiré haciendo.

 

Tenía en mente escribir un preciosísimo ejemplo que me ocurrió hace muchísimos años atrás, pero finalmente he salido escribiendo otra cosa, y no sin razón sino que mi amor por los cristianos los hijos de mi Dios son para mi prioridad uno. Y si alguien lo entendió, es todo lo que quiero, que lo entienda, ya después vienen solo las cosas, pues con esto de entender damos las riendas y tomándolas Dios en Cristo es quien nos prepara en adelante. Y desde este entonces, las cosas son claras para nuestro entendimiento, porque sabemos la Biblia y los pensamientos de Dios son nuestros pensamientos, por eso es que viendo la luz del conocimiento es que lo entendemos todo.   

 

 

Bien hasta aquí, y con la promesa de narrar un ejemplo de mi experiencia, me despido de mis hermanos los cristianos, que defienden la sana doctrina de la Biblia.

 

 

Pienso que estamos para aportar, por causa de Cristo y para que glorifiquemos su Santo Nombre. Sin embargo aclaro  que no lo cuento por estar envanecido (creerme más que los demás) como algunos tratarán de encontrarme,  tampoco lo cuento para que me critiquen; el único interés que tengo es todo lo relacionado con el tema. Es un suceso real.  Pasé estas experiencias no para decir cómo me sucede sino más bien para yo aprender más las cosas por cuanto sirvo y amo a Cristo Jesús. Y hay diferencia de los que aman a Dios con caídas y arrepentimiento en arrepentimiento. Los cuales ellos mismos saben en sus conciencias que no aman a Dios puesto que es Cristo mismo quien dijo que si alguien lo ama entonces lo amarán si guardan sus mandamientos, vea que es claro en decir sus mandamientos; no dice los mandamientos sino sus mandamientos. Por tanto si  alguno de nosotros ande cayendo y así, los tales por más que sus bocas digan que aman a Cristo, en verdad que no lo aman, y  Dios tampoco los instruye. La doctrina de servir a dios con caídas y con subidas y bajadas procede del dios de este mundo; por lo que es un atraso para el normal desarrollo del cristiano espiritual. Y últimamente he estado viendo prédicas por Tv y todas son humanas, todas arrastran a solo conocimiento humano; y nada de espiritual, pese a que parten por cosas eminentemente espirituales, terminan cambiándolo y chancando cultura netamente humana.  Lo que nos recuerda lo dicho por la Biblia, doctrinas del error, hábilmente enseñadas. Entonces solo me resta decir, si usted entendió estas cosas, debe ser porque mi Dios a quien sirvo, lo ama y lo ama muchísimo. Y su amor no solo es amor sino que también es crecimiento espiritual para usted. Es decir, porque mi Dios a quien sirvo lo ama a usted, entonces también mi Dios quiere que usted crezca en toda cultura espiritual, dejando la necedad de doctrinas humanas. La biblia dice que la cultura humana es necedad ante Dios.

Entendemos que quienes leen estas páginas es porque mi Dios los ama, y estas no son palabras sueltas, pues en el más corto tiempo será comprobado. Pese a que he sido claro sé que me dirán que Dios ama al pecador. No, no es así. Dios Amó al mundo, a todos en general, y no que Dios ama a un pecador en particular. Además dice que Dios amó al mundo y ya dio la prueba de su amor. Entonces vemos que ya fueron amados y no que Dios lo ama. Pero si alguien quiere contradecir estas cosas, que lo haga usando contextos de la Biblia, pues yo estoy aquí también para aprender cosas buenas; no cosas solo de criterio humanamente bueno. Lo anterior para mí son porquerizas de los cerdos, pues son los cerdos que agarran cosas espirituales que luego de embarrarlas arremeten contra mí.

Entonces no me equivoco al decir que mi Dios los ama y los quiere como sus hijos perfectos como vuestro padre que está en los cielos. A esto me refería, por la guía del Espíritu Santo, de pronto se dará cuenta de las cosas espirituales, y esto no es por usted mismo sino, son cosas de Dios depositadas en usted, así vea y parezca que es usted, en verdad que no, pese a que usted mismo trabajó con su propio esfuerzo no es suyo es de Dios y es a Dios en Cristo que le pertenece. 

Bien he hablado muchas cosas pero no he perdido tiempo. Amo a todos los cristianos y son de mi especial interés.

 

Bien entonces empiezo a relatarles lo que prometí.

Cuento para que vean en qué forma prepara el demonio las cosas para que algunos cristianos incautos caigan en sus garras, sin que tenga lugar a defenderse. Si el cristiano cae sin defenderse, significa que tampoco hay guerra. Pero usted verá claramente cuanto ama el demonio a los suyos.

 

Cabe también resaltar lo que buscamos  es saber qué significa entender por guerra espiritual.

 

Era una de las tantas mañanas, parado en la estación del bus, abordé el carro y me senté. Ya faltando algo más de dos cuadras pagué con un peso, del cual esperaba recibir medio peso de vuelto y además era todo el dinero que tenía.  Llegado a mi paradero las personas empezaron a bajar, y aun no recibía el medio peso. Ya estaba en el piso y el carro a punto de partir. Notando esto es cuando me agarro fuertemente de la puerta de la ventana de la caseta y el carro empieza a avanzar junto con migo y es cuando con indignación le digo al chofer que su ayudante no me ha dado mi vuelto y se lo está agarrando. El chofer para el carro y también muy indignado le grita a su ayudante que me de mi vuelto después de criticar con una pregunta su acción. Es cuando con el rostro en suelo lleno de vergüenza me alcanza el vuelto.  Entonces  el carro continuó su marcha.

Terminado de hacer las cosas abordé otra línea de bus para regresar. Y faltando más 07 cuadras, justo cuando terminaron de bajar muchas personas, le pagué el único medio peso que tenía, y que al rato en menos de un minuto recibo otro medio peso como vuelto, (vea que el pensamiento en estos casos es veloz) en un principio dije si me dio el vuelto es porque le di un peso; pero también al mismo tiempo pensé y me dije: yo salí con solo un peso y que medio peso pagué en el otro carro, y el medio peso que me sobra es con el que estoy pagando aquí. Entonces reaccioné inmediatamente devolviéndole el medio peso, a la vez que le decía que porque me das vuelto si yo solo te di medio peso. Fue tan rápido que ni bien el dinero estaba en mi mano ya se lo estaba devolviéndolo. El ayudante calló y solo recibió el dinero. Y llegado mi paradero me bajé y el carro continuó su tránsito.

 

La cosa no termina y ay más; pero hasta aquí escucho vuestros comentarios.

 

 

Bien una vez más aquí con ustedes. Agradezco a Dios que haya muchas personas que estén siguiendo este hilo.

Tal vez muchos no vean que el demonio ama a los suyos y se muestran a favor de ellos. La pregunta es ¿fui víctima de mis propias acciones? Como consecuencia de la parte que dice: no hagas con tu prójimo lo que no quieres que te hagan. Porque de cierta forma esperaba ver qué es lo que hiciera el cobrador del bus, si finalmente me daría el vuelto o se lo agarraría. Y esperé hasta el último instante. Hasta que el carro empiece su marcha. Ya cuando estaba por perder, es cuando me agarro de esa ventana y pasó todo lo que anteriormente le conté.

 

Otra de las preguntas es porque me pasó esa misma acción ese mismo día, dado que otro ayudante cobrador supuso que le había dado un peso, después de dar sus respectivos vueltos a otros pasajeros, finalmente me dio también a mí un vuelto de medio peso. Yo estaba sentado junto al conductor lo que significa que el ayudante siempre está a mis espaldas. Cuando me alcanza el dinero, como no sabía lo que me daba lo recibí; pero casi inmediatamente se lo devolví.

 

Alguien puede sacar cosas que me libre o me condene con mis acciones, o mejor aún, alguien puede señalar que aquí existió guerra espiritual de esas que rotula la Biblia como huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Pienso que los cristianos no solo sirvan para enseñar, sino que también lo demuestren con prácticas presentes que se ve y resalte que asuntos y acciones son precisamente guerra espiritual. Y si no pueden sustentar, les queda un último recurso. Porque es sabido que también se enseña que si no puede solucionar este dilema; entonces que pida en oración la dirección de Dios. Pero con tanto tiempo y hasta algunos contaron 12 horas de raudo paso, no creo que no haya pedido ya la dirección de dios.

 

Pero mis estimados ¿Qué es ser cristiano? Acaso un cristiano ¿no procede con rectitud y justicia?

Si no puede sostener ni sustentar su propia doctrina, ni cuando pide guía a dios ni éste le guía. Si estas cosas están a tu alrededor, ¿no es justo reconocer lo malo que son estas doctrinas? Y reconociéndolas desecharlas. ¿Esto no hace el cristiano justo?

 

Pero por supuesto que sí.

Un buen cristiano desecha todo lo que creía bueno, y adquiere la nueva doctrina eminentemente espiritual y bien sustentada por la Biblia. Es decir que una doctrina no debe entrar con ningún texto en contradicción. Las cosas del Antiguo Testamento en el Antiguo Testamento y  las cosas del Nuevo Testamento en el Nuevo Testamento. Pues si una doctrina entra en contradicción en su propia familia categorizada, es doctrina digna de ser desechada.

 

Pues todo cristiano debe saber que en sus manos están depositadas cosas espirituales y son sacrosantas, pues le pertenecen a nuestro propio Dios.  Por eso cualquier doctrina que agarramos y las planteamos no son asuntos sin importancia; la Biblia dice que si estas están mal recibiremos mayor condenación. Y la verdad es de tontos ser condenados más severamente por cuestiones de dichos y palabras. Si, es de muy tontos. Porque pudiendo yo callar y desechar, por solo cuestiones de capricho, o compañerismo, o por salir en defensa de un nombre denominacional, voy a acarrearme para mi mismo mayor castigo. Realmente es de un acto solo de los más tontos. Sea sabio, no se ande sembrando para cosechar mayor condenación.  Muestre se a favor de la Biblia y defienda a capa y espada la Biblia. Ni los ángeles están en la tarea de este trabajo. Ha sido solo dado a los cristianos. Y a los cristianos le pertenece enseñar y defender la sana doctrina.

 

Hoy suplico a cada cristiano que antes de toda doctrina, haya un interés ávido para leer la Santa Biblia. Suplico que aparte de las lecturas que tengan, lleven otra paralela, diaria y ordenada primero desde el Nuevo Testamento y así con el tiempo seremos eruditos en las cosas espirituales, y todo por solo la lectura de la Santa Biblia. Qué maravilla.

 

Y termino diciendo que jamás esperaré que todos los cristianos procedan rectamente. Sino que siempre habrá varios cristianos que marchen contra la corriente. De los tales ni me interesa, pero sepamos nosotros que la biblia dice que son necesarios.  Pues uno de esa estirpe me dijo que, así la Biblia diga lo contrario él seguirá creyendo lo mismo. Por lo que la Biblia nos recuerda que estos son gente seleccionada, y escogida para perdición. 

 

Que agradable es saber la Biblia, la Biblia nos enseña todo.

 

Bien haber si alguno saca algo para ya sea para ahondar o para contradecir.  Lo espero y lo escucho.

 

 

Una vez más por estos lares.

Me agrada que más personas se muestren a favor de toda sana doctrina; desechando lo que se creía como verdad. Eso es digno de cristianos que aman a Dios en Cristo Jesús. Y es sumamente agradable saberlo. También es  actitud que muestra un aspecto de respeto y por ende adoración  a Dios en espíritu, tal como Dios busca que los cristianos le adoren.  ¿No es esto agradable?

No. Sino que es maravilloso. Pero todo sea en honor a Dios y Cristo Jesús Señor nuestro. En él estamos y por él somos y tenemos vida Eterna en su único Hijo Nuestro Señor Jesucristo.

 

Necesito coordinar con los hijos de mi Dios, necesito planear con los cristianos espirituales, justo de aquellos que dice la Biblia cuando San Pablo nos refiere: “De manera que nosotros de aquí en adelante A NADIE CONOCEMOS según la carne”

 Sé que me dirán que se refiere a asuntos de pecar; pero no. Lean un poco más el texto y entenderán que todo buen cristiano ya es espiritual, aquí y hoy día. Léanlo antes de contradecirme. No quiero contarles lo que un pastor por Tv enseñó con respecto que a nadie conocemos según la carne. Toda una desfachatez. Por lo que me he propuesto denunciar a la comunidad cristiana lo que diseminan doctrinas nada cristianas como si fueran cristianas. Ellos pisotean la Santa Biblia en video; con ese ímpetu mismo yo también las pisotearé con la Biblia toda suerte de doctrinas mal trechas. También los pondré en video. Si no son cristianos que tienen la conciencia triplemente cicatrizada, reconociendo su yerro volverán a la sana doctrina Bíblica, lo cual es el proceder de un cristiano justo en Cristo.  Leamos la Biblia en forma ordenada, desde el Nuevo Testamento. Con solo la lectura entenderemos más de espiritualidad verdadera en Dios.

 

 

No se pese a que tengo muchos problemas me siento feliz.

 

Bien continúo con mi relato.

 

Ya habían pasado semanas desde aquel incidente.

Es cuando compro en una gran comercial jabones de tocador. Junto a la dueña está el auxiliar de atención, decidí comprar 1 docena de jabones; pero en eso cambio y digo que me dé solo ½  docena; pero vuelvo a decidir y reafirmo que me dé mejor 1 docena. Es cuando le manda a sacar al auxiliar 12 jabones. Pero mientras iba a traerlos, le digo que mejor será solo ½ docena e inmediatamente, para no estar volviendo a cambiar le dije cóbrese. La señora se cobró y mientras le gritó fuerte que traiga ½ docena. Recibido mi vuelto, solo esperaba mi paquete para irme; pero veo que trae en una bolsa plástica y por el peso de los jabones y el volumen parece que hay una docena. Cuando ya la bolsa está en mis manos le pregunto si hay ½ docena. Dijo que no, hay una docena. Entonces le devolví la bolsa diciendo que saque media docena. La señora le reafirmó lo mismo. Terminado el trabajo me devolvió la bolsa y yo me fui a mi casa, diciendo si no le preguntaba, me hubiera llevado ½ docena más de jabones; pero gracias a Dios que le pregunté antes de llevarme.

 

Queda un último incidente más. Y es un poco mucho más trágico. A estas alturas considero que si alguien por lo menos debe comentar lo que sea.

 

Bien dependiendo del asunto, pasaré de largo o contaré el siguiente suceso. Porque la Biblia me afirma que todos los cristianos pasan las mismas cosas y las mismas pruebas en todo el mundo. Si aun usted no ha tenido una prueba semejante, significa que algo está mal. Es decir, que sus doctrinas y normas de fe, están alejadas de toda sana doctrina de la Biblia. Por eso la Biblia no se ajusta a sus hechos. Pues la Palabra de la Biblia es verdad absoluta, que se demuestra en la vida de un buen cristiano. Tanto que todo lo que está escrito se ajusta a sus hechos como individuo en la tierra; pese a que no es de este mundo. Entonces es verdad que todos los cristianos pasan las mismas pruebas en todo el mundo.

 

Bien, me despido de ustedes por medio de Cristo hasta  el siguiente envío.

 

 

 

La siguiente tentación tiene que ver con una joyería y mucho dinero de por medio. Obviamente que el dinero más las joyas estaban en mis manos. Nada me costaba salir de la joyería y ellos lo permitirían porque todo estaba bien. Sin embargo aun en esto procedí con justicia y al ver su esposa de tremendo desfalco económico, miró con odio a su esposo, a la vez que le reclamaba. A lo que dije: “porque le gritas a tu esposo. él nada sabe.” Más bien agradece que sea bueno. La esposa se calmó de inmediato, y yo salí.

 

Ahora, en todas estas cosas, lo que sí puedo ver es: al demonio defendiendo a los que ama, frente al mal paso que dio uno de sus fieles que a su vez produjo vergüenza que se derramó hasta el suelo.

 

 

Volvienmdo al tema.

 

En estas acciones de tentaciones al cristiano, se puede ver que ¿se desenvuelve una feroz guerra espiritual?

 

Veamos. Se puede llamar guerra espiritual a un arranque, donde  finalmente ganarla ¿más dependa del cristiano, que de las armas del demonio? ¿Será guerra espiritual?

Es decir:

Puede llamarse  guerra a una situación la que en todo instante, la decisión de ganar o perder está a voluntad de los mismos cristianos, quienes supuestamente ¿están en guerra?

Veamos otravez: y si voluntariamente decido pecar entonces el demonio ganó y significa que usó potentes huestes de poderes bélicos. Pero no dejemos de ver que ese uso bélico demoniaco depende que el mismo cristiano decida pecar. Y si por “x” razones decide no pecar. Significa que habiendo utilizado sus huestes poderosas, perdió el demonio. Y qué raro que ni se noten que haya bajas en su mando. Dado que todo acto espiritual repercute en lo material. Y nunca ni nadie halló esta repercusión material.

 

Tengo ancias de  preguntarme:

¿Cómo puede todo un desenlace de guerra espiritual, estar sujeto a voluntad y decisión humana directa de solo un cristiano?

 

Ahora, en este punto. Alguno de vosotros tiene mayores argumentos para sustentar que guerra E. es: ¿Pecar y no pecar?

 

De ser así entonces lo escucho para seguir con el tema.

 

Cristo dijo: “para no caer en tentación” que es diferente a guerra espiritual.

Quiero resaltar que estamos tratando guerra espiritual. No guerra solamente. Si se trata de guerra, seguramente habrán muchas y en todo tipo de formas. Pero hay veces que nos confundimos, al entender guerra por guerra espiritual.

 

Bien esperaré que alguno de los que han leído, si tienen diferente opinión fundamentado en la biblia, lo escucho. Porque si de opiniones se trata, vasta revisar los post anteriores reclamando que lo entiendan. Por lo que una opinión personal no cuenta. Solo cuenta las opiniones que respeten las palabras de la Biblia.

 

Entonces escucho alguna opinión.

 

Gracias.

 

 

 

 

 

La guerra espiritual es la guerra de las palabras entre los criterios del bien, en el concepto estricto de Dios descrito en la Biblia, entre el falso criterio de religiosidad.

Diremos: Cristo enfrentó guerras espirituales. Lo sabemos pero, nunca hemos señalado por lo menos una de estas guerras espirituales.

 

Las bases que tengo son:

La Biblia dice que las palabras de Cristo son espíritu y son vida.

En las personas solo son espíritu. Lo fundamento en las palabras de Cristo cuando dice: vosotros no sabéis de que espíritu sois.

 

Y el tinte de guerra lo saco de la orden para todos nosotros en que debamos defender las doctrinas espirituales. Y es que se nos ha dicho por escrito las siguientes palabras: “me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido... dada a los santos.”

Obviamente son contiendas fuertes, en la que hay posibilidad de cualquiera de los ambos bandos pudiera perder o ganar.

Y si estas son espirituales, entonces son desarrolladas en el ámbito del céfiro. Y esta podría ser la razón por la que la Biblia dice en las regiones celestes.

 

Bien esto.

 

Solo decirles  una sugerencia.

No creo bueno que los nombrados co-administradores, solo sirvan para expulsar, o mandarme de vacaciones. Por ejemplo este foro tenía mucha gente que ingresaba, es así que llegue aquí. Y fui expulsado tres veces. Y de dos años en dos años me he inscrito otra vez. Y ahora aunque no estoy expulsado, tengo muchos problemas de conexión, y es que está vaneado mi IP. Si desean votarme, pues qué bien. Yo me voy pero me voy Bíblicamente, sacando y sacudiendo el polvo de mis zapatos para testimonio de mi trabajo que no halla cabida en los co-administradores.  

 

Pienso que los co-administradores  harían un gran trabajo en resumir los miles de post que tienen un hilo de discusión, dado que en muchas oportunidades se dice que el post que se envía ya está en discusión pero dicho post ya tiene mas de mil mensajes. Entonces quien estaba enviando, ya no lo hace. Y es un motivo por el que se aleje porque humanamente es imposible leer más de 100 post para solamente enviar un punto del tema.

 

Otro asunto es que los co-administradores dan de vacaciones, y hasta expulsan, pero no desean recibir correos en su bandeja de entrada de sus propios correos.  Porque aquellos que me expulsaron los tres no aceptaban correos en sus cuentas personales.

 

Por otro lado, todo foro está en la tierra. Y si entrara un ateo disparando metralleta de soecidades, ¿quedo tambaleando el foro? Veamos en el mercado metropolitano no es dañado por dos personas que se agarraron a punta de groserías. Y es que estamos en la tierra al igual de todos los foros. Es decir si alguien difama el foro lo mejor no es expulsar, sino quitarle todos su argumentos, y obligarle a que responda conforme a la defensa presentada. y con los temas resumidos por labor de los coadministradores. Sería la más frondosa realidad de la verdad de Dios en la tierra.

 

Realmente nadie lo puede parar, dado que Cristo pronto viene y es cuando Dios mismo se proveerá de gente santa y perfecta de la calidad de Job, de la talla de José, semejantes a Daniel y Moisés. Y aunque todos ellos son gente de Dios el Cristiano está por encima de ellos. Porque el más pequeño de los cristianos está por encima de Juan el Bautista. Y no hay profeta que esté por encima de Juan el Bautista.

 

Por tanto este foro es muy bueno para tal propósito de Dios. Si se dan condiciones favorables así será.

Pero si no se dan estas condiciones, Dios se procurará otro lugar.

 

Me gustaría que dese este sitio se salgan a otro foros y rectificando toda suerte de doctrina y algún dilema difícil tratarlo entre todos, y así siempre mostrarnos a favor de la buena y sana doctrina.

 

Bien esto lo que quería decir.

 

 

Como estaría el foro

 

Si alguien tiene un punto de vista, tenga la bondad de hacérmelo saber.

 

RSS





Cumpleaños

© 2020   Creada por Luis Bravo.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio