Por Rev. Jorge Cotto
El dueño de una tienda estuvo clavando un anuncio al frente de su lugar de comercio que dijo “Se Venden Perritos” cuando de repente un niño apareció y le preguntó, “¿Cuánto cuesta comprar uno de estos perritos?”

El dueño contestó, “Dependiendo al perro, cuesta de $300 a $500 pesos cada uno.”

El niño puso su manito en su bolsillo y sacó algunas moneditas y dijo, “Solo tengo veinte siete pesos con cincuenta centavos. ¿Me dejarás por lo menos ver y tocar con uno de los perritos?”

El dueño rió y dijo, “Por supuesto”, abrió la jaula y sacó uno de los perritos más hermosos.

El niño observó que uno de los perritos estaba escondiéndose en el rincón de la jaula y que andaba como que si era cojo. El niño preguntó, “Y qué anda mal con este perrito, Señor?”

El dueño explicó que tenía algo mal con su cadera y que siempre será cojo.

El niño empezó a animarse bastante y dijo, “Ese es el perrito que deseo comprar.”

El dueño dijo, “No, hijo mío, tu no quieres comprar ese perrito. Si lo quieres, simplemente te lo regalo.”

El niño apunto su dedo al dueño y dijo, “No señor. No quiero que me regalas este perrito. Ese perrito tiene el mismito valor que cualquiera de los otros perritos. Y yo estoy dispuesto a pagar el precio completo. Si está bien contigo, te entregaré todo lo que tengo, los veintisiete pesos con cincuenta centavos y te prometo pagar cincuenta centavos cada mes hasta pagar por el perrito por completo.”

El dueño siguió insistiendo que no debería de comparar ese perrito. “Es que no entiendes, niño. Este perrito nunca jamás podrá brincar y correr contigo como los demás perritos deben.”

Para su gran sorpresa el niño levanto uno de sus pantalones y le mostró el soporte de metal que reforzaba su pierna destrozada por el polio. “Pues yo tampoco brinco y corro bien”, dijo el niño con voz muy suave, “y este perrito necesitará a alguien que le entiende bien”.

Hay alguien que te aprecia por lo que eres, te acepta y te ama incondicionalmente, porque ha estado en tus zapatos.. Su nombre es Jesucristo

Porque no tenemos un sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza. Hebreos 4:15.

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Comentario

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Comentario de hector ruiz vargas el noviembre 5, 2009 a las 1:31pm
nada hay mas precioso que el de ser amimado por quien se compadese ;pues jesucristo tomo el lugar del hombrey la mujer para decirle tu dolor es mi dolor.
Comentario de Hubert Rosellon Barrios el octubre 6, 2009 a las 8:41pm
HERMANA CLAUDIA DIOS LE BENDIGA Y LE GUARDE, GRACIAS POR SUS MENSAJES Y POR TODO LO QUE NOS MANDA QUE ES DE GRN AYUDA PARA NUESTRA VIDAS DIOS LE SIGA BENDICIENDO
Comentario de flor velasquez osorio el octubre 3, 2009 a las 7:56pm
ME ENCANTO AMIGA FELICIDADES ..ERES UNA SIERVA PRECIOSA.
Comentario de wilian darwuin el septiembre 28, 2009 a las 6:34pm
me parece una linda leccion me conmovio mucho
Comentario de griselida casique cora el septiembre 7, 2009 a las 7:22pm
ermana muy bonito relato es para meditar en q DIOs mando a su hijo JESUS a morir por nosotros




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